Revista Producción
PRODUCCION Agroindustrial del NOA




Entrevista: Eduardo Oscar Buzzi
La producción no tiene problemas,
el problema es de los productores

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Hace pocos días, Argentina sumó un nuevo eslabón a su ya larga cadena de crisis político-económicas, que mantienen en vilo constante a la población. El epílogo -momentáneo- del último cimbronazo fue la designación del siempre polémico Domingo Felipe Cavallo como jefe de la cartera de Economía. Y ahora qué? es el interrogante que se formulan todos y cada uno de los ciudadanos que, entre temerosos y expectantes, hacen lo posible por creer que el momento actual pueda transformarse en el punto de partida para un cambio positivo. No obstante, el pesimismo acecha a la vuelta de cada conciencia. Exponente de ello es Eduardo Oscar Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina desde octubre de 2.000, que estuvo en Tucumán algunas horas, en el I Congreso Agrario del NOA -una reunión a la que no asistieron todos los que debían- y disparó para PRODUCCION algunas reflexiones sobre el crítico momento que atraviesa nuestra patria.

Cuál es la situación actual del campo argentino?.
Está en una rara contradicción de aumento de la producción, pero con niveles de quiebra para los pequeños productores, al punto que cada 8 horas desaparece un productor de la geografía agropecuaria argentina. Una contradicción que nos señala por ejemplo que, en materia de granos, va a ser un año de cosecha récord, con una soja que ha expandido sus fronteras de tal modo, que seguramente vamos a tener una cosecha de 25 millones de Tn, y sin embargo se da esta alarmante disminución de productores. Lo mismo pasa en las actividades vitivinícola, arrocera, algodonera. Se está dando la paradoja de que en Cuyo hay niveles crecientes de calidad y cantidad de uva, pero les va bien solo a los bodegueros que tienen 1.000 hectáreas de viñedos acorde al gusto del mercado actual, mientras que el finquero de 2 ó 3 hectáreas, desaparece.

Qué es lo que causa esta contradicción?.
Una situación general de ausencia de competitividad. Pero es que no se puede ser competitivo cuando existe un tipo de cambio como el que tenemos, cuando hay costos internos como los que rigen, cuando se dan incrementos de los costos estructurales. Para explicarlo claramente: tiene que ver con que en los últimos 10 años se produjo un incremento en los costos fijos de la empresa familiar de tal manera que, por ejemplo en Santa Fe, 100 hectáreas de soja, a 100 kilómetros de los puertos, tiene un costo estructural de $115 por hectárea, y costos de producción que hacen que, vendiendo a $15 el quintal de soja, en pleno corazón agrícola de la pampa húmeda, queden para la manutención de la familia nada más que $500 por mes. Esto lo sabe el gobierno, pero la tendencia es abrir camino para que 20.000 grandes empresas produzcan 80 millones de Tn. Y claro, los niveles de producción y exportación de la industria aceitera no se resienten, lo que se resiente es el tramado social de los pequeños pueblos que no logran apropiarse de ese crecimiento, y quedan fuera, sin herramientas ni financiamiento.
Las economías regionales están todavía peor, porque con un gasoil de 53 centavos, traer insumos hacia Tucumán o Salta, llevar producción a los puertos o aceiteras instaladas a 1400 km, hacen más inviables los esquemas. Aquellos que están atados al mercado interno, como la producción azucarera, sufren de exceso, porque el mercado interno está retraído, hay 14 millones de argentinos por debajo de la línea de pobreza, 4 millones sin trabajo. Los que dependían del tipo de cambio brasileño se vieron obligados a bajar los costos, de allí la crisis del poroto, y esto tiene que ver con la discrepancia de paridad cambiaria existente entre Brasil y Argentina. Defendemos el Mercosur, pero hay que resolver varias cuestiones dentro de su esfera.
Todo esto va haciendo cada vez menos viables las economías regionales, en las cuales se declama que hay que resolver los problemas, pero pasan gobiernos y legisladores, terminan los mandatos de los diputados nacionales de las respectivas regiones, y nadie resuelve nada. La pobreza estructural se agudiza en San Miguel de Tucumán o Rosario de la Frontera, es igual en Cuyo o el NEA y peor aún en la Patagonia. La pampa húmeda, que tiene ventajas comparativas marcadas, también sufre los efectos, aunque sean algo más suaves. La producción no tiene problemas, el problema es de los productores.

Cuáles son las expectativas ante las medidas adoptadas por el nuevo ministro de Economía, Domingo Cavallo?.
No nos generan grandes expectativas; fue él quien instaló esta política económica, que dejó como saldo 120.000 productores menos y los ya referidos 14 millones de argentinos pobres; además, aunque tiene un discurso distinto a Machinea, por cuanto dice que el problema no es de ajuste fiscal, sino de competitividad, suena a falsedad, como que es eso es lo que la gente y especialmente el sector empresarial quieren escuchar. Habla de aranceles, de políticas activas, de una distinta política fiscal, pero lo primero que advertimos es un impuestazo a la transferencia bancaria. Dice que va a eliminar impuestos distorsivos, pero lo hará en el plazo de un año, de manera que mientras tanto hay que pasar el temporal, y un año en estas circunstancias puede ser mucho tiempo. Dice que va a utilizar una política arancelaria para proteger los bienes de consumo final en indumentaria, alimentos, etc,; si esto se hace es un acierto, pero es algo que la FAA viene planteando desde hace años. O se protegen los productos alimenticios, y empiezan a desaparecer de las góndolas las pastas de Italia y las papas fritas de EEUU, o este país no tiene destino, y para saber esto no hace falta ser economista, lo digo yo, que soy chacarero. Uno va al supermercado en Bs. As., Rosario o cualquiera de las ciudades importantes de Argentina, y la mitad de los alimentos que se ofrecen, son importados. Italia, y esto me llamó la atención, abastece con su producción de trigo el 40% del consumo interno, y uno encuentra en la góndola fideos de Italia. En nuestro país las góndolas desbordan de pastas foráneas, cuando tenemos un excedente de 10 millones de Tn de trigo. En el país de la harina, el pan y la carne, uno se da con productos cárnicos europeos enlatados, a causa de esta ortodoxia liberal que pregona que abriendo la economía, bajan los costos; eso es un verso, porque no bajan los costos, ganan los intermediarios, ganan los importadores. Se da por tierra con la industria nacional, no le sirve nada más que a unos pocos, aquellos que le dieron sustento político a Menem en su momento, y que se lo brindan a quien sea, mientras ellos hagan buenos negocios. Si esta política no resuelve los problemas de la pequeña y mediana industria, de los productores y trabajadores, no nos brinda perspectivas de futuro.
Hay cosas de Cavallo que no se conocen con exactitud, y hay ajustes al gasto público que él sabe que debe hacer, la diferencia con López Murphy es que no lo dice. Es más inteligente, sabe que se produciría una reacción política fenomenal, como la que terminó con su antecesor, y entonces al ajuste lo concretará gradualmente, hay que estar preparados. Que no queden dudas, va a seguir habiendo desocupados, continuarán la conflictividad social y los ajustes.

Y entonces?.
Hay que tener en claro que hasta que se recomponga el mercado interno y el país vuelva a consumir, hace falta una política de subsidio. En el corto y mediano plazos hace falta subsidiar, se necesita una decisión estratégica de sostener a los poroteros, a los minifundistas cañeros, a los tabacaleros y sojeros; para sostener esto hay que poner recursos y pronto, porque de lo contrario habrá que ponerlos luego en La Matanza, en el gran Rosario, o en el gran Córdoba. O se atacan las causas o se sufrirán los efectos, con una enorme conflictividad social.

De dónde saldrán esos recursos, por ejemplo para el NOA?.
Para que esos recursos vengan al NOA, alguien tiene que perder. Quienes hoy ostentan esa concentración de riquezas, tienen un poder político muy fuerte, son los que sostuvieron a Cavallo y Menem y condicionaron al gobierno de la Alianza. Ese poder sólo puede enfrentarse con el poder de la organización, de la gente. No alcanza con un movimiento agropecuario fuerte, hay que vincularse con los demás sectores. Este congreso realizado en Tucumán, por ejemplo, pretende expresar la voluntad de distintas organizaciones. Solos, aislados, esperando que otros tomen la posta no se resuelven las cosas, hay que organizarse, con cámaras regionales, Tucumán vincularse con Salta, Jujuy, Santiago del Estero, y donde no existan organizaciones, crearlas. Quien piense que se salva reconvirtiéndose, de cañero a productor de limones o kiwi, está equivocado.

La crisis de las economías regionales
El licenciado Daniel Koltzer, director de Estudios y formulación de Políticas de Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación, emitió para PRODUCCION algunos conceptos sobre las economías regionales del NOA.
"Las economías regionales sufren una crisis de larga data, producto de los cambios estructurales de la economía argentina. Hay actividades que se han visto muy golpeadas, y han perdido la capacidad de competir en algunos mercados, pero básicamente el problema está dado por la caída en los niveles de demanda doméstica de algunos de los productos de estas actividades, que han repercutido negativamente en los precios". "Pienso que hay que tratar de articular medidas que lleven a una interacción entre las políticas públicas y las demandas particulares. Hay medidas variadas: levantar los aranceles para los bienes de consumo, y tratar de liberar ciertos recursos tendientes a mejorar el nivel de actividades es una buena medida, pero de alguna manera es también contradictoria con el impuesto a los débitos, porque es un impuesto en cascada muy dificil de calcular y afectaría a sectores que realizan grandes transacciones. Habría que complementar con alguna reducción en los niveles de impuesto al consumo para tratar de regenerar un proceso de demanda doméstica que lleve a mayores niveles de actividad". "Si se revierte esta recesión de ya 34 meses, habrá un alivio en el país, pero no se pueden postergar algunas medidas y decisiones que tienen que ver con la protección de las producciones locales, que tiendan a restablecer las articulaciones sociales y sectoriales que se dan a nivel local.
Es muy difícil dar un mensaje único pero creo que en la agremiación, en el hacer conocer sus reclamos concretos tenemos una vía para movernos con mayor eficacia, potenciando la producción".

Por Ernesto Cepeda,
de Producción


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