Revista ProduccionRevista Produccion
     inicio          última versión digital          ediciones anteriores          mercado de granos          oportunidades comerciales          suscripción          el tiempo     
Regresar al sumario

Dic (2017)/Ene 2018


Arándano

arándanos, la fruta fina que más creció en los últimos años

La producción argentina de arándanos creció este año siendo el principal cultivo que integra el lote denominado “frutas finas”. El cultivo se introdujo en el continente en los años ‘80, pero a partir de 1993 comenzó a producirse de manera comerciales en nuestro país a partir de la gran expansión debido a su adaptación al medio agroecológico, alta rentabilidad y elevada demanda externa. El cultivo tiene una ventaja muy atractiva: se produce en contraestación a los principales productores mundiales y consumidores. La mayor parte de la cosecha comienza a mitad del mes de septiembre y se extiende hasta mediados del mes de diciembre, justo cuando el Hemisferio Norte carece de frutos frescos por haber culminado su cosecha. En la Argentina, la superficie plantada con arándanos asciende a 2.750 hectáreas, con un rendimiento promedio entre los 5.000 y 6.000 kg/ha y una producción nacional que ronda las 22.000 toneladas.Las principales provincias exportadoras son Entre Ríos (Concordia) con el 40%, Tucumán con el 37% y Buenos Aires con el 20 %, el resto corresponde a otras provincias (Corrientes, Santa Fe, Salta, Catamarca, San Luis y Córdoba). Asimismo, durante los últimos años en nuestro país los arándanos representaron la séptima fruta fresca exportada con un volumen total de 14.610 toneladas. Este año no tuvo problemas con el clima y las exportaciones se realizaron en tiempo y forma. En materia de precios, la cubeta de 170 gramos en las góndolas norteamericanas se cotiza entre los 2,00 y 3,00 dólares, lo que habla de un buen precio para la fruta exportada.
Para saber más sobre la situación de los arándanos y demás frutas finas, Revista Producción dialogó con un especialista en la materia, Daniel Santiago Kirschbaum – encargado de la sección Fruticultura del INTA EEA Famaillá quien se refirió además a las perspectivas para el sector arandanero de Tucumán respecto a la competencia regional, especialmente con países como Perú y Chile.
¿Qué cultivos representan las frutas finas en Tucumán y el resto del país?
-Las frutas finas cultivadas en Argentina están representadas por los berries que son los arándanos, frutilla, frambuesa, zarzamora; y los cherries, donde entra la cereza. Otros frutos pequeños de importancia local, más precisamente que se hacen en la Patagonia son las grosellas blancas, rojas y negras. Los arándanos son, por lejos, los más importantes en términos económicos y sociales para nuestros productores. Los frutos frescos son enviados a 26 mercados internacionales, siendo que el mayor porcentaje se va a los Estados Unidos (65%), seguido por Reino Unido (16%) y la Europa continental (15%).
¿En nuestro país se consume esta fruta?
-Los arándanos son escasamente consumidos en Argentina, principalmente debido a sus altos precios.
Hoy en día la Argentina es uno de los mayores productores de arándanos del continente.
-Sí, la Argentina es el segundo productor de arándanos de América del Sur, después de Chile, con 2.750 hectáreas distribuidas en 3 regiones: Nordeste (38%), Noroeste (48%) y Central (15%). En cuanto a producción, la región NEA incluye las provincias de Entre Ríos y Corrientes; el NOA, a Tucumán, Salta y Catamarca; y la región Central está compuesta exclusivamente por Buenos Aires.¿Disminuyó el área destinada a las frutas finas en la provincia en los últimos años? ¿El clima está afectando su producción?
-La superficie destinada al cultivo de berries en Tucumán se ubica en torno a las 1.500 hectáreas. El arándano lidera la estadística con aproximadamente 1.200 hectáreas, seguido por la frutilla con unas 300 hectáreas y una escasa superficie con zarzamora y frambuesa. Estos valores se mantienen más o menos constantes en los últimos años.
El clima siempre afecta la producción, ya que casi la totalidad de estos cultivos se desarrollan a cielo abierto. En frutilla, los otoños lluviosos y con baja heliofanía han sido el denomidor común en los últimos 3 años, como así también las lluvias invernales. Esto produjo retrasos en las cosechas y pérdida de producción por enfermedades, respectivamente. Además, la falta de frío otoñal en los viveros de la Patagonia, impactó en la calidad y sanidad de los plantines, especialmente de las variedades más tempranas. En arándano, la influencia del clima no ha sido tan marcada, destacándose las primaveras frías de los últimos años, que atrasan el inicio de la cosecha.
¿Actualmente el NEA es la región que más exporta, más que el NOA?
El NOA tiene el 48% de la superficie de arándano del país, lo cual no es sinónimo de mayor producción. La producción no solo está ligada a la superficie sino también al rendimiento, es decir, a las toneladas que se pueden cosechar por hectárea. Es imposible separar ambos parámetros para hablar de producción. Las plantaciones en Concordia en general son más antiguas y las plantas ya han alcanzado su climax productivo. En Tucumán, en cambio, prácticamente todas las variedades antiguas han desaparecido y la renovación varietal de los campos es constante, introduciéndose continuamente genética más nueva de mayor precocidad, productividad y/o mejor calidad. A ello se suma que nuevas hectáreas de a poco se van incorporando al cultivo arándano. Todo esto trae como resultado que las plantaciones en el NOA sean todavía muy jóvenes, con la consecuente menor productividad, si se compara con las plantaciones maduras del NEA.

¿Los costos de producción, cosecha y flete, son una limitante para el sector?
-Desde luego que sí y juegan el rol más importante en la determinación de la competitividad del sector.
¿En Tucumán, qué sector de la fruta fina es el que más creció en los últimos años y por qué?
El sector arandanero. Primero, porque el arándano es el berry menos perecedero que tenemos y el que mejor resiste el transporte a grandes distancias, incluso el marítimo (más barato). Segundo, porque el sector está bien organizado a nivel provincial y nacional. Tercero, porque el sector ha sabido reaccionar ante los cambios de escenario comercial para mantenerse competitivo. Cuarto, porque hasta el momento no ha tenido fuerte competencia en el período de producción. Quinto, se exporta como fruta fresca (lo que implica altos precios). Sexto, porque la calidad producida es muy buena. Y por último, porque tuvo fuerte apoyo del Estado para la logística exportadora (terminal de cargas del aeropuerto de Tucumán).
¿Cuáles son las perspectivas para el sector arandanero de Tucumán?
-La competencia de países de la región como Chile y Perú es la principal amenaza para el sector arandanero argentino en general, y tucumano en particular, porque los períodos de cosecha de estos países se solapan cada vez más con el de Argentina. Solamente Perú, ha pasado de tener 200 hectáreas plantadas con arándano en 2012 a 3.800 ha en 2017, proyectando convertirse en el principal exportador del hemisferio sur en los próximos 5 años. El nuevo escenario ya ha provocado caídas en las exportaciones argentinas en las últimas 2 campañas, disparando una fuerte señal de alarma para el sector y las economías regionales ligadas al arándano, siendo necesario tomar medidas urgentes para enfrentar esta situación.


Revista PRODUCCION: arándanos, la fruta fina que más creció en los últimos años
 
Revista PRODUCCION: arándanos, la fruta fina que más creció en los últimos años
 
Por Fabián Seidán

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 30, 31 y 32 de la edición en papel de la revista de Diciembre (2017) / Enero 2018.
Haga click aquí para verla en Versión Flash®







©1995-2018 Revista Producción. República Argentina  República Argentina. Todos los Derechos Reservados.    |    Contáctese con la EditorialWebsite desarrollado por InterNet Tucuman