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 Agroindustria
Regresar al Sumario Enero / Febrero 2012

La caña de azúcar y la soja se disputan la tierra en Tucumán

El mapa productivo en Tucumán cambió mucho en los últimos años y en ese nuevo plano, el comportamiento del mercado y la demanda, con la aparición de los biocombustibles, la energía verde, y el etanol para cortar naftas, han llevado tanto a los productores de soja como de azúcar a crecer en la región y a disputarse las escasas tierras productivas que, dicho sea de paso, ya no hay.
El Noroeste argentino, principalmente Tucumán, Salta y Jujuy, crecieron mucho en hectáreas productivas para estos dos cultivos y muchas veces hasta se "pelean" en la decisión sobre qué cultivo trabajar, teniendo en cuenta la limitante de falta de tierras.
El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Tucumán (Cartuc), Víctor Pereyra, aseguró que la cantidad de hectáreas de soja que se pasaron a caña de azúcar en los últimos meses, rondan entre 20 y 25 mil hectáreas.
"Hubo una transferencia importante de campos que estaban dedicados a producir soja y que se pasaron sin titubear a caña de azúcar. Nosotros estimamos que en el Este de la provincia hay zonas donde la caña le ganó la pulseada a la soja y abarcarían entre 20 y 25 mil hectáreas".
Al ser consultados los motivos que llevaron a este cambio, no dudó en poner en primer lugar a la mayor rentabilidad de la caña de azúcar sobre la soja, hecho que se viene manifestando ya desde hace un par de años. "En los últimos dos años la caña de azúcar mostró mejores perspectivas económicas teniendo como principal eje tanto la producción de alimentos como de energía y combustible. El valor agregado que le dio el alcohol a las plantaciones y la posibilidad de co-generar energía, sumaron puntos para que a la hora de decidir si hacer soja, caña u otro cultivo".
Y agregó: "Hoy hay una gran demanda de azúcar y de alcohol en el mundo y en el mercado interno, por ende, los precios son más rentables y la ecuación entonces cierra más a favor de la caña que para la soja, que tiene retenciones y un mercado intervenido por el Gobierno Central".
Consultado sobre la posibilidad de hacer sorgo, en vez de caña, en los campos que se deja de sembrar soja, Pereyra remarcó que el hecho de tener un año bueno en precios, no termina de convencer a los productores, para encarar una campaña de lleno con dicho producto. “Hacer caña o sorgo en un campo abandonado por la soja es una comparación que no considero relevante ya que el sorgo hoy puede mostrar buenos precios y buena demanda, es un hecho puntual, pero habría que ver los ciclos productivos del sorgo y sus ciclos de precios. No digo que no sea más rentable que la caña, y que sirva para cuidar el patrimonio suelo, digo simplemente que la caña tiene más futuro".
A su turno, Jorge Scandaliaris, Jefe de la Sección Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), sobre el particular caso del traspaso de campos de soja a caña, remarcó que el motivo que lleva a ello es muy sencillo y aclaró que está relacionado con un tema de rentabilidad de cada una de las especies a cultivar.
"En estos momentos hay un panorama muy favorable para la caña de azúcar en el mercado. A nivel internacional, tenemos productos y valores bastantes interesantes, tanto para el azúcar blanco como el crudo, con valores que son sensiblemente superiores a otros años y, por otra parte, está el alcohol, que cuenta con una demanda importante", dijo.
Agregó que la demanda de caña para alcohol es cada vez mayor y son más los países que entran a producir alcohol combustible a partir de la caña de azúcar. "Eso hace que la demanda mundial crezca y que los valores del azúcar también crezcan porque parte de los cañaverales se están reorientando al alcohol ya que el consumo llegó a 172 millones de toneladas y la producción está muy cercana a esa cifra. Eso hace que los precios se mantengan altos, relativamente en los mercados internacionales".
Para Scandaliaris, toda esa situación repercute en el mercado nacional y lleva a tener buenos precios al azúcar, generando una buena situación de rentabilidad para la caña de azúcar. "En consecuencia, el productor se decide por hacer caña frente a la probable rentabilidad que va a tener el cultivo. Hoy la caña aparece favorecida frente a la soja".
También opinó sobre este tema Mario Devani, jefe de la sección Granos de la EEAOC, y si bien dijo que la campaña de soja arrancó debilitada por la falta de lluvias, aclaró que nada tuvo que ver el traspaso de tierras, sino las precipitaciones de los primeros días de siembra. "Pero las lluvias de diciembre lograron recomponer todo y ahora la soja está en un buen momento".
Sobre el traspaso de tierras sojeras a la caña, Devani puso como principales motivos "el mejor precio del azúcar y el futuro alentador".
El técnico recalcó que la intención de siembra está estimada en casi el mismo número que la campaña pasada (en realidad fue de 274.300 hectáreas) aunque tiró una cifra que va entre 260 ó 270 mil hectáreas. "Hay un avance de la caña sobre campos de soja, atraídos por el buen momento del azúcar tanto en el mercado interno como externo. La caña hoy tiene una altísima rentabilidad por el precio del azúcar o del alcohol, lo que provoca que por ejemplo, que se esté arrendando en la zona Este donde antes había caña", apuntó.
Sin embargo, reconoció que el clima puede ser una limitante del crecimiento del área cañera y advirtió sobre los riesgos que implica para la agroindustria avanzar sobre los sectores denominados marginales, como las llanuras del Este -que es donde la caña comienza a ganarle terreno a la soja- siendo una zona propensa a las heladas y estrés hídrico.
Para Devani, el avance de la caña de azúcar sobre campos sojeros en la zona Este de la provincia no es bueno. "Se trata de un sector donde las heladas causan estragos a la soja. En una zona donde la incidencia de estas ocurrencias meteorológicas incide fuertemente. Además, los campos sobre los que creció la superficie sembrada de caña suelen afrontar con asiduidad períodos de estrés hídrico y climático, que deberían desalentar la elección de este tipo de cultivos".
"El hecho de que la producción azucarera esté en su mejor momento tras años de bajos precios, hoy los productores se sienten de nuevo atraídos por la posibilidad de hacer caña, con la idea de participar en una actividad dispuesta a operar tanto en el mercado de la alimentación como de la energía".
El Director Técnico de la EEAOC, Daniel Ploper, tampoco dudó en señalar los riesgos que afrontan quienes avanzan con caña de azúcar hacia sectores denominados marginales en el interior de la provincia, más teniendo en cuenta que en la última campaña se pasó de 227 mil hectáreas de caña a 245 mil. "Y no se plantó más porque las heladas perjudicaron la producción de semilla", señaló.
Desde la Experimental se recomendó el uso de caña de azúcar como cultivo de rotación, no como algo permanente, aunque se debe tener en cuenta que con garbanzo intercalado con soja, se obtienen mejores rindes monetarios.
Personalmente, Ploper dijo que él preferiría hacer rotación con sorgo en esa área agrícola ya que el sorgo también posee cualidades admirables para la generación de alcohol. "Se hicieron grandes avances en el desarrollo de una variedad especial de este producto con la idea de generar combustible. Ya obtuvimos el compromiso de varios ingenios para que, durante la zafra destinen sus maquinarias también al procesamiento de sorgo para medir su rendimiento que, en principio, podría ser igual al de la caña en cuanto a la producción de etanol".
Se estima que el cañaveral se ampliará hasta un 40 por ciento para la zafra del año 2012-2013 y según Devani, el área sojera ya disminuyó un 7 por ciento este año, pasando de 285.000 hectáreas a 270.000, aproximadamente.
Datos que manejan técnicos y productores del sector dan cuenta de que sólo en Tucumán se plantaron cepas de caña de azúcar en área sojera pasando la superficie azucarera de 226.000 a 240.000 hectáreas a la fecha.
Hoy la caña es mucho más que la soja en demanda y precio, tiene menores costos de producción, demanda menos trabajo y por ahora produce más riqueza económica. Además, la caña no sufre tanto la falta de agua, el calor, el frío, o la poca inversión en el cultivo. Como si fuera poco, el azúcar cuenta con buenos precios en la caña destinada a producir etanol para cumplir con el Plan Nacional de Biocombustibles.
En la última campaña de soja se sembraron 274.300, con un total de 850.000 toneladas de producción final en Tucumán. Si el precio de la oleaginosa no se presenta favorable, más productores se volcarán a hacer caña.

Revista PRODUCCION: La caña de azúcar y la soja se disputan la tierra en Tucumán
 
Revista PRODUCCION: La caña de azúcar y la soja se disputan la tierra en Tucumán
 
Por Fabián Seidán

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 34 y 35 de la edición en papel de la revista de Enero / Febrero 2012.
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