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 Biocombustibles
Regresar al Sumario Julio / Agosto 2011

En el mundo, el biodiésel argentino, la rompe

Revista PRODUCCION: En el mundo, el biodiésel argentino, la rompe
 

Con apenas 4 años de desarrollo, la industria de biocombustibles local ya se posicionó como la primera exportadora mundial; alertan sobre el cambio de reglas que impone la Secretaría de Comercio Interior. Con exportaciones que se multiplicaron por diez en apenas tres años, el biodiésel ya amenaza con convertirse en todo un símbolo del país. Es que, con un rápido desarrollo y una de las tecnologías más avanzadas, la industria de biocombustibles local ya consiguió que el país se transformase en el líder mundial de ventas externas del producto.
¿Cuál es la clave para este posicionamiento meteórico?. De acuerdo a Fernando Peláez, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), la respuesta está en una serie de ventajas competitivas que tiene el país, como las cortas distancias desde la zona de producción hasta los puertos, la localización del 85% de las plantas de procesamientos cerca de los puertos y el polo aceitero, los modernos servicios de acondicionamiento y acopio de granos en las terminales portuarias y una industria de crushing de oleaginosas muy eficiente, reconocida por su altísima productividad por encima de cualquier otra industria similar en el mundo.
"Por todo esto, la Argentina es el 4º productor mundial (detrás de Alemania, Francia y Brasil) y el principal exportador mundial de biodiésel. Gracias a sus ventajas, nuestro país se ha insertado como un jugador competitivo a escala mundial completando el encadenamiento natural de agregado de valor a su ventaja comparativa, el de ser el primer exportador mundial de aceites y harinas proteicas", destacó Peláez.
Una de las principales fortalezas del producto local es su amigabilidad con el ambiente y su alta calidad. "El biodiésel argentino cumple con todas las normas europeas y americanas de calidad (EN 14214 y la ASTM D6751) y es además sustentable desde todo punto de vista. Según un estudio realizado por el INTA la reducción del ciclo de carbono en la producción es más del 75%", destacó el presidente de Carbio.
Un panorama similar pintó Matías Amorosi, técnico de la Unidad de Investigación y Desarrollo de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA). "La Argentina tiene las plantas productoras de biodiésel más grandes del mundo. Cada una produce 108.000 toneladas como promedio, lo que genera ventajas de escala. En Europa, las plantas producen 89.000 toneladas como promedio y en Brasil, 70.000. Por todo esto y otras cosas, nuestro país ya es parte del "club de los millonarios", integrado por países productores de más de 1 millón de toneladas de biodiésel por año", destacó Amorosi. "La demanda mundial seguirá siendo sostenida, con lo cual seguramente las exportaciones argentinas aumentarán. Hay abundantes recursos y materia prima para producir la cantidad de biodiésel que se necesita", sostiene Amorosi, quien destacó que el país está en el tercer lugar del ranking mundial de capacidad instalada, después de Alemania y España.
Quizás por su rápido crecimiento, pese a su raíz agroindustrial, la producción de biodiésel es uno de los pocos sectores que cuenta con el beneplácito y el apoyo total del Gobierno, según Carbio. "El Gobierno ha acompañado el crecimiento del sector desde el comienzo y contribuido a través de una legislación que promueve el uso de los biocombustibles en el territorio argentino. En el marco de la Ley Nacional 26.093 se estableció el mandato de uso de biocombustibles cortados con combustibles minerales en el mercado interno argentino. Es así como a partir del 2010 se mezclan los carburantes fósiles con un porcentaje de biocombustibles: la nafta con bioetanol y el gasoil con biodiésel (7%)", dijo Peláez.
Otro punto destacado por los expertos es el lanzamiento del Programa "Genren" de generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, este se instrumentó a través de una licitación pública abierta por la compañía estatal Enarsa. El objeto del Genren es la instalación de 1015 MW de potencia extra, de los cuales 150 MW corresponden a generación con biocombustibles. Según los datos de Carbio, las propuestas de generación de electricidad con biodiésel alcanzaron 155 MW, resultando un rotundo éxito. La industria azucarera productora de etanol también participa activamente de este programa, volcando sus excedentes energéticos resultado de la molienda de caña al sistema eléctrico nacional.
De acuerdo a los especialistas, el biodiésel local no sólo tiene grandes horizontes en la exportación, sino en el mercado interno, y puede abastecer ambas demandas. "Desde el comienzo del corte con biodiésel en 2010, la industria no ha tenido inconvenientes para abastecer al porcentaje de mezcla, en términos de disponibilidad. Incluso la expectativa es crecer en el corte hasta por lo menos el 10% durante el próximo año. Nuestra capacidad instalada es tal que puede dar respuesta a ambos mercados, eso sin contar que hay inversiones que van a aumentar aún más nuestra capacidad productiva", señaló Peláez.
Para el directivo de Carbio, 2010 fue definitivamente el año de la consolidación del sector. "El año pasado se consolidaron las empresas que desde 2006 habían comenzado sus inversiones en el rubro, a consecuencia principalmente de una fuerte participación de las exportaciones y el inicio del corte obligatorio. Actualmente, la demanda mundial de biodiesel se encuentra firme y se espera que la capacidad instalada de Argentina estimamos que alcance los 3,5 millones de toneladas en el corto plazo. Además, se harán efectivas ampliaciones y se pondrán en funcionamiento plantas que comenzaron a construirse el presente año", dijo Peláez.
Claro que, como cualquier sector activo de la agroindustria, las exportaciones de biodiésel tuvieron que enfrentarse al omnipresente fantasma de la producción argentina: el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Aunque en Carbio afirman que la única traba que el sector sufrió en su corta historia son las barreras para-arancelarias de la UE que pueden complicar las exportaciones a futuro, es de público conocimiento que el sector sufrió graves perjuicios cuando el año pasado y este año, en medio de la ola de subas de los precios internacionales, Moreno decidió congelar en dos oportunidades el precio del combustible por varios meses.
En 2010, por ejemplo, el bache entre el precio de la soja (materia prima del biodiésel) y la tonelada del biodiesel llegó a los 300 dólares, lo que generó que la gran mayoría de las PyMEs del sector se retiren del mercado por no cubrir los costos de producción, dejando a las grandes productoras a cargo de la provisión del mercado interno. Esta situación generó preocupación y dolores de cabeza en el sector por meses, y hasta demoró inversiones.
"La producción de biodiésel sufre los avatares de una política energética errática. Por ejemplo, en febrero del año pasado, el Gobierno instrumentó un corte obligatorio del 5% para todos los combustibles fósiles y decretó que el precio que reciben las empresas elaboradoras de biodiesel en el mercado interno debe ser fijado mensualmente por la Secretaría de Energía. En este contexto, a mediados de agosto de 2010 Moreno emitió una resolución (295/10) que determinó congelar los precios de los combustibles líquidos afectando los márgenes de la industria de la oleaginosa", destacó Matías Amorosi.
"A partir de noviembre el precio fue parcialmente liberado, pero a principios de febrero de este año la Secretaría de Comercio Interior volvió a congelar los precios hasta fines de marzo, cuando se volvieron a aprobar las normas sobre la comercialización de combustibles líquidos. Estas marchas y contramarchas le quitan previsibilidad al negocio de los biocombustibles", explicó el técnico de CREA.
Dejando de lado este inconveniente, para Carbio hoy la mayor amenaza que afecta al sector y que podría demorar el proceso de desarrollo de la industria son las posibles trabas que podría poner España al ingreso de biodiésel desde la Argentina y los procesos de certificación que están por implementarse en la UE.
Finalmente, Peláez destacó que un desafío que tiene la industria a la vuelta de la esquina es la investigación y el desarrollo de cultivos alternativos para producir biocombustibles de segunda generación. "Resulta clave el apoyo en este momento para este tema, teniendo en cuenta las potencialidades y ventajas medio ambientales que conlleva la utilización de biodiesel a partir de cultivos alternativos no alimenticios”, destacó Peláez.


Según un informe de CREA, el hecho de que el 26% se utilice para producir biodiésel, modifica la capacidad de pago de gran parte de la industria aceitera. Es por esta razón que ya no es del todo exacto realizar el cálculo del FAS teórico de la soja, sólo a partir de la comercialización de pellets y aceite de soja.
Matías Amorosi explicó que el diferencial de gravámenes a la exportación es determinante: "el biodiésel tiene una retención del 20%, mientras que el poroto de soja tributa el 35% y el aceite de soja el 32%".
Durante la campaña 2009/2010, la producción de soja fue de 55 millones de toneladas de las cuales 14 millones de toneladas aproximadamente fueron utilizadas para la producción de biodiésel.
"El porcentaje de la molienda destinada a la producción de biodiésel fue del 36% durante el año 2010 y para este año se espera que el impacto sea aún mayor", señaló Amorosi, para luego agregar que a su vez, los 14 millones de toneladas de poroto de soja usados para fabricar biodiésel configuran el 26% de la producción nacional de soja.
De acuerdo al informe de CREA, las plantas productoras de biodiésel se encuentran principalmente en el polo industrial que rodea a la ciudad de Rosario, Santa Fe, aunque otras funcionan en San Luis, Entre Ríos, Chaco, Santiago del Estero y Neuquén. CREA también señaló que la industria productora de biodiésel está conformada principalmente por las firmas aceiteras grandes, que tienen el 65% de la capacidad instalada; por empresas independientes grandes (19%) e independientes chicas, (16%).

Por Mónica de Altamira
Fuente: Revista Anales de la Sociedad Rural Argentina



Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 62 y 63 de la edición en papel de la revista de Julio / Agosto 2011.
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