Revista ProduccionRevista Produccion
     inicio          última versión digital          ediciones anteriores          mercado de granos          oportunidades comerciales          suscripción          el tiempo     

Noticias INTA
Regresar al Sumario Mayo (2017) / Junio 2017

poscosecha: el desafío de almacenar granos

Por razones climáticas, la campaña gruesa se extendió y obliga a que la cosecha de los principales cultivos se realice con exceso de humedad. Para conocer los riesgos ocultos, realizar un correcto manejo de granos húmedos, asegurar la calidad de los granos y evitar pérdidas, los especialistas del INTA ofrecen una serie de recomendaciones técnicas útiles para enfrentar el reto.
De acuerdo con Diego de la Torre del INTA Balcarce, “los productores deben tener en cuenta que, la cosecha de grano húmedo implica afrontar gastos extras de secado y, para estos casos, el INTA desarrolló una herramienta que permite calcularlos de un modo personalizado”.
En referencia a la recepción de la cosecha en los acopios, de la Torre recordó que en este contexto la capacidad de secado de los acopiadores, acondicionadores y puertos se ve superada por lo que le aconsejó a los productores “coordinar con previsibilidad para evitar demoras inesperadas en la descarga de los granos”.
Para el caso del almacenamiento en bolsas, se debe tener en cuenta que la humedad de almacenamiento segura es la de recibo del grano y esta situación debe considerarse estrictamente temporaria, sobre todo con humedades de maíz por encima de 17 % y soja por encima de 14 %.
Y aclaró: “El almacenamiento de granos húmedos implica una pérdida de calidad inminente, por lo que sólo debe hacerse en casos extremos y por periodos de tiempo cortos, hasta que pueda ser secado”.
“Si se desea almacenar soja para semilla la humedad debe ser de 12,5 %, como máximo”, aconsejó de la Torre quien, además, sugirió “realizar un análisis de poder germinativo inicial para seleccionar como soja para semilla a aquellas bolsas cuyo poder germinativo sea superior al 95 %”.
Asimismo, recomendó ubicar las bolsas en lotes altos y limpios de rastrojos, preferiblemente con cierta pendiente, para evitar el anegamiento temporario, luego de una lluvia torrencial y extremar los cuidados en el cierre de la bolsa y reparar toda rotura en la misma.
A su vez, es ideal disponerlas de a pares y dejar una calle cada dos bolsas para facilitar la extracción de granos, en caso de ser necesario. Se deberá anotar en la bolsa la calidad y humedad del grano embolsado. El especialista destacó la importancia del monitoreo de dióxido de carbono para detectar tempranamente la actividad biológica


Esta nota fue publicada en la página Nº 23 de la edición en papel de la revista de Mayo (2017) / Junio 2017.







©1995-2017 Revista Producción. República Argentina  República Argentina. Todos los Derechos Reservados.    |    Contáctese con la EditorialWebsite desarrollado por InterNet Tucuman