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Dic (2018)/Ene 2019


Innovación

la bioeconomía, una estrategia para el desarrollo de argentina

Revista PRODUCCION: la bioeconomía, una estrategia para el desarrollo de argentina
 

El mundo se enfrenta al fin del ciclo econ√≥mico basado en el petr√≥leo como base de su matriz energ√©tica e industrial y surge la necesidad de encontrar alternativas a ese modelo. El fin del petr√≥leo como principal fuente de energ√≠a no responde a una limitaci√≥n de la oferta, sino a otros aspectos como el creciente deterioro de los recursos naturales y el cambio clim√°tico, que comienzan a dejar de dar sustento al modelo. Hace algunos a√Īos el Club de Roma advert√≠a sobre los l√≠mites al crecimiento en el modelo actual y se preguntaba cu√°l ser√≠a la alternativa al petr√≥leo, pero faltaba una respuesta consistente. En los √Ļltimos tiempos gracias a la tecnolog√≠a se pudo generar una alternativa. La bioeconom√≠a se encuentra en el centro de la cuesti√≥n y por esta raz√≥n el tema se ha instalado como una opci√≥n viable y, en muchos casos como el nuestro, convergente con la naturaleza de nuestros recursos y capacidades.

Un cambio en la base científico-tecnológica y en los sistemas productivos
Los avances en la biología -la ciencia del siglo XXI, como la física y química lo fueron del siglo XX- han cambiado sustancialmente lo que los recursos biológicos pueden aportar a la economía, abriendo espacios hasta hoy impensados. Y no se trata, solo de las nuevas tecnologías, las innovaciones de "punta" son también nuevas formas de utilización más eficiente e integral de la biomasa, un recurso abundante, que hoy se explota solo parcialmente. Es en cierta medida la "biologización" de la economía, agregando intensidad de conocimientos a la actividad económica, haciendo que esta, incluso, replique los procesos de la naturaleza y evolucione, en consecuencia, hacia esquemas más sostenibles. Esto es un profundo cambio de paradigma respecto a las restricciones a la producción; mientras que, en la economía basada en la producción industrial en base a materiales fósiles, la restricción es la disponibilidad de recursos, en un modelo de desarrollo pensado desde la visión de bioeconomía la restricción está más del lado de como los usamos y en los avances tecnológicos y su impacto en la eficiencia ambiental de los procesos productivos. Se está pasando de un sistema técnico productivo a otro, donde el conocimiento tiene igual o más valor que el capital y el trabajo. La bioeconomía puede pensarse entonces como una entrada al amplio universo del conocimiento.

A nivel global el cambio ya esta en marcha
A nivel global, el cambio ya empez√≥. Las econom√≠as del futuro estar√°n basadas crecientemente en los recursos y energ√≠as renovables y para el 2070 solo el 20% de la energ√≠a industrial en el mundo provendr√° de recursos f√≥siles; asimismo, todos los d√≠as se ampl√≠a el portfolio de productos bio-basados que llegan al mercado en casi todos los sectores de la econom√≠a, incluyendo no solo los sectores directamente vinculados a la biomasa, sino tambi√©n en otros como la salud y la recreaci√≥n, √°reas crecientemente importantes en las sociedades modernas. En lo pol√≠tico esto se refleja en que, en los √Ļltimos a√Īos, mas de 40 pa√≠ses han establecido estrategias formales para empezar a avanzar en la transici√≥n hacia la bioeconom√≠a.

Una opción estratégica para la Argentina
En este contexto, la bioeconom√≠a es una inmensa oportunidad para nuestro pa√≠s. La Argentina no solo es un gran productor de biomasa (toda la materia org√°nica de origen vegetal o animal susceptible de ser aprovechada) -lo que en lo concreto se expresa en el papel que desempe√Īa en el mercado mundial de alimentos, as√≠ como en el r√°pido crecimiento de las bioenerg√≠as en los √Ļltimos tiempos- sino que tambi√©n cuenta con alta capacidades en ciencia, tecnolog√≠a, donde ya es l√≠der en lo que hace al uso de la biotecnolog√≠a para el mejoramiento de la producci√≥n -tanto en la agricultura como en la salud- en lo que se ha dado en llamar la intensificaci√≥n agr√≠cola sustentable. Cuenta tambi√©n con una extendida base empresarial que ya ha probado poder hacer frente a los procesos de innovaci√≥n que implicar√≠a moverse hacia un nuevo paradigma.
Todos estos factores hacen que la Argentina sea un participante estrat√©gico en la discusi√≥n global sobre el futuro de la bioeconom√≠a, papel que ya ha venido desempe√Īando a trav√©s de distintos mecanismos en los √Ļltimos a√Īos, pero m√°s importante es como esos factores representan una inmensa oportunidad para que el pa√≠s reformule la forma en que se inserta en mundo como vendedor de commodities; un modelo que fue √Ļtil a partir de fines del siglo XIX y sirvi√≥ para hacernos unas de las principales econom√≠as del mundo, pero que hace ya tiempo que no produce los recursos suficientes para satisfacer las expectativas de bienestar de nuestra sociedad actual.
Desde hace d√©cadas ya, la discusi√≥n sobre el desarrollo de la Argentina ha oscilado entre la agricultura (muy competitiva) y la industria (menos competitiva), y as√≠ se ha perdido la oportunidad de llevar a cabo una estrategia nacional de desarrollo econ√≥mico. La bioeconom√≠a propone dejar atr√°s esa in√Ļtil dicotom√≠a y se construye sobre las potenciales sinergias entre la agricultura y la industria, aprovechando los conocimientos, la tecnolog√≠a y la educaci√≥n para movilizar esa transici√≥n.

Una transición que demanda una nueva visión geopolítica para nuestras estrategias productivas
Entrar en estos nuevos escenarios, no es una transici√≥n f√°cil ni carente de limitantes a resolver. El mundo del conocimiento no es uno que venga acompa√Īado de una re-distribuci√≥n autom√°tica del ingreso, existe el claro peligro de que se genere una mayor desigualdad y polarizaci√≥n. Avanzar sobre la agregaci√≥n de valor -por caso, pasar de ser el granero del mundo al supermercado del mundo- puede ofrecer oportunidades, pero siempre limitadas a una evoluci√≥n sobre la actual trayectoria. La bioeconom√≠a ofrece las bases para resolver estas limitaciones ya nos plantea una trayectoria estrat√©gica diferente a la actual. Para avanzar en concretar ese potencial ser√° necesario generar una nueva visi√≥n de estructura productiva coherente con esa nueva trayectoria.
En un pa√≠s como la Argentina, caracterizado por su extensi√≥n y diversidad en cuanto a recursos naturales, econ√≥micos y culturales, no es posible pensar en una bioeconom√≠a. Muy por el contrario, independientemente de que una visi√≥n englobadora com√Ļn, se debe pensar en varias bioeconom√≠as, las oportunidades y posibilidades no son las mismas en la Patagonia, que, en la regi√≥n central, Cuyo, el NEA o el NOA. Esta diversidad lejos de ser una limitaci√≥n representa un aspecto a aprovechar en cuanto a mejorar la territorialidad de la actividad econ√≥mica, hoy desequilibrada, y uno de los principales factores desencadenantes de los procesos de migraci√≥n interna provocada por la falta de desarrollo de las econom√≠as regionales. Las dificultades log√≠sticas que plantea la movilizaci√≥n de grandes vol√Ļmenes de biomasa hacen a la industria de la biomasa federal por naturaleza. La bioeconom√≠a es un potente instrumento para promover un desarrollo territorial resiliente y representa un claro desaf√≠o geopol√≠tico porque solicita un plan ambicioso de ordenamiento territorial de la Naci√≥n.
Una reciente encuesta de la OCDE se√Īala que la mayor parte de los j√≥venes rurales tiene expectativas de que su primer empleo, sea uno con las caracter√≠sticas de uno calificado a nivel industrial. Hoy, esto es uno de los m√°s importantes impulsores de las migraciones hacia las zonas urbanas y el empobrecimiento de las √°reas rurales, y un tema espec√≠fico que resalta el potencial de la bioeconom√≠a como instrumento para hacer frente a algunos de los aspectos m√°s prioritarios de nuestra agenda social. Por otra parte, promoviendo un desarrollo productivo s√≥lido y perenne, la bioeconom√≠a generar√° una amplia oferta laboral, la cual permitir√° combatir la pobreza. Avanzar en este sentido es un proceso que no va a suceder espont√°neamente por las fuerzas del mercado, sino que requiere decisi√≥n pol√≠tica y planificaci√≥n. Las pol√≠ticas de ordenamiento territorial, inversi√≥n, innovaci√≥n, promoci√≥n industrial, infraestructura y comercio exterior son, entre otros, algunos de los aspectos que se deber√°n encarar en la transici√≥n; esto resalta la multisectorialita de la bioeconom√≠a y la necesidad de mecanismos de dise√Īo y gesti√≥n de pol√≠ticas que reflejen esa caracter√≠stica.
La Argentina necesita un nuevo modelo de desarrollo y el concepto de bioeconom√≠a tiene el potencial de permitirle generar uno bajo un paradigma propio. La bioeconom√≠a no es una idea asociada a una ideolog√≠a o un sector pol√≠tico; es un concepto que refleja tanto los nuevos escenarios globales, como las necesidades u oportunidades del pa√≠s actual, y ofrece la posibilidad de avanzar en reducir los actuales niveles de pobreza consecuencia de la perdida de eficacia de la estrategia productiva que el pa√≠s ha seguido en las √Ļltimas d√©cadas. En este sentido un modelo de desarrollo desde la visi√≥n de la bioeconom√≠a enfatizar√≠a:
- La ciencia, la tecnología y la educación como componentes esenciales de la trasformación social.
- Un nuevo perfil productivo, donde el país deja de ser exclusivamente un proveedor commodities y avanza, con un aprovechamiento más integral de sus recursos y capacidades, en la diversificación y el desarrollo de nuevas cadenas de valor.
- La industrialización y la energía distribuida, para generar trabajo de calidad en los territorios y aprovechar una diversidad de nichos productivos.
- La jerarquización de los esquemas de producción de valor agregado frente a los de producción por cantidad.
- Reconocer que resolver el problema de la pobreza -la sustentabilidad social- es esencial para la sustentabilidad ambiental.t



Gentileza: Laura Fescina - CAPA
Fuente: Clarin.com - Foto: Agritotal.com

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en las páginas Nº 38 y 39 de la edición digital de la revista de Diciembre (2018) / Enero 2019.
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