
Un equipo de especialistas del INTA destaca la importancia de anticiparse con an谩lisis de suelo, medici贸n de agua 煤til y planificaci贸n de la fertilizaci贸n para llegar en mejores condiciones a la pr贸xima siembra. Planificar esquemas de doble cultivo ayudar铆a a optimizar la producci贸n en la campa帽a fina.

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Ante un escenario de suelos con deficiencias nutricionales, desde el INTA Oliveros 鈥擲anta Fe鈥 advierten sobre la necesidad de ajustar las estrategias de manejo para la pr贸xima campa帽a fina. La rotaci贸n de cultivos, la correcta fertilizaci贸n y el conocimiento preciso del estado del suelo aparecen como herramientas centrales para sostener los niveles productivos. Uno de los primeros pasos es definir la ocupaci贸n del suelo en funci贸n de la disponibilidad h铆drica. En este sentido, Fernando Salvagiotti, coordinador nacional del Programa de Ecofisiolog铆a y Agroecosistemas del INTA, recomend贸 medir la recarga del perfil para determinar qu茅 cultivo implantar y en qu茅 momento. 鈥淓sta informaci贸n resulta clave en regiones donde las lluvias invernales son limitadas y el rendimiento depende en gran medida del agua acumulada al inicio del ciclo鈥, expres贸. En paralelo, la fertilizaci贸n cobra un rol estrat茅gico. 鈥淓l manejo de la nutrici贸n es deficiente, y seguramente el nitr贸geno nos va a faltar鈥, indic贸 Salvagiotti y, seg煤n detall贸, es fundamental realizar an谩lisis de suelo 鈥攑referentemente hasta los 60 cent铆metros de profundidad鈥 poco antes de la siembra, entre mayo y junio, para estimar la disponibilidad de nitratos y ajustar las dosis. En este contexto, la estrategia de fraccionar la fertilizaci贸n nitrogenada surge como una alternativa eficiente. La elecci贸n de la fuente y la divisi贸n de las aplicaciones permiten adaptarse tanto a las necesidades del cultivo como a las posibilidades econ贸micas del productor. El diagn贸stico inicial permite anticipar d茅ficits y planificar refuerzos. Adem谩s del nitr贸geno, los especialistas subrayan la importancia de conocer los niveles de f贸sforo y otros nutrientes como el azufre, especialmente en esquemas de doble cultivo. 鈥淢uchas veces se fertiliza pensando solo en el trigo y se descuida el cultivo siguiente, lo que genera limitaciones productivas鈥, advirti贸 Salvagiotti. Por otra parte, la planificaci贸n del doble cultivo 鈥攃omo trigo/soja o trigo/ma铆z鈥 exige una mirada integral sobre la rotaci贸n. La dosis de fertilizantes debe contemplar el sistema completo y no 煤nicamente el cultivo inicial, para evitar desequilibrios nutricionales. El manejo del agua tambi茅n resulta determinante. En gran parte de la regi贸n pampeana el trigo presenta una fuerte dependencia del agua disponible al inicio del ciclo. Por ello, se recomienda medir el contenido h铆drico del suelo 鈥攊dealmente hasta los dos metros de profundidad鈥 para evaluar la recarga del perfil y proyectar el comportamiento del cultivo. 鈥淓xisten modelos que permiten estimar la din谩mica de recarga de agua a lo largo del a帽o, facilitando la toma de decisiones鈥, expres贸 Salvagiotti, y agreg贸 que 鈥渓os productores pueden acercarse a las estaciones experimentales para recibir asesoramiento t茅cnico y acceder a informaci贸n actualizada鈥. 鈥淓n los 煤ltimos a帽os generamos una gran cantidad de datos que hoy nos permiten tomar decisiones m谩s precisas鈥, concluy贸 Salvagiotti.


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