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Nov (2022)/Dic 2022


Trigo

Estará complicada en 2023 la mesa de los argentinos por falta de trigo

En Tucumán producimos poco trigo, pero siempre es de buena calidad. El clima, entre la falta de lluvias y el frío, tiraron para abajo los índices productivos.

Revista PRODUCCION: Estará complicada en 2023 la mesa de los argentinos por falta de trigo
 
Revista PRODUCCION: Estará complicada en 2023 la mesa de los argentinos por falta de trigo
 

Tucumán no se caracteriza por ser una nota fuertemente triguera, como sí lo es la zona de la Pampa Húmeda. Pero de todas maneras, la producción, por lo general, es de buena calidad y se destina a producir harina, y un poco de grano también se guarda para semilla.
Sin embargo, los productores siguen trabajando sus campos apostando a mejorar la calidad de sus suelos y tratando de obtener alguna rentabilidad para seguir avanzando y no quedarse a mitad de camino.
Desde Revista Producción dialogamos con Roberto Palomo, un agricultor radicado en el este de Tucumán, en una zona productiva difícil por los bajos índices pluviométricos. Con él hicimos un balance sobre el avance de la cosecha triguera en Tucumán.
¿Cómo viene el desarrollo del cultivo y cómo está impactando la falta de humedad en el suelo?
En cuanto al desarrollo del cultivo, podemos decir que está consumada la campaña. Lo que está quedando cosechar son lotes muy pequeños sobre el oeste de Tucumán. La cosecha siempre empieza más volcada hacia el este, donde por las condiciones de menor humedad siempre se entregan primero estos cultivos. Toda la zona del este ya está cosechada; ahora se están cosechando lotes ubicados en la zona del pedemonte.
En cuanto al desarrollo de la campaña relacionada con las lluvias, la misma fue pobrísima. Los fríos fueron muy intensos durante el invierno., La particularidad fue que se extendieron más de lo esperado. Por suerte no tuvimos una helada que perjudique, a la espiga, o perjudique al grano. Y tampoco tuvimos lluvias durante la cosecha.
Si bien es poco lo que se cosechó, si hay algo que se puede sacar de positivo es que se trata de trigo de buena calidad. La mayoría va a ir para semilla, porque es muy poquita la producción que se pudo levantar. Así que estos granos recogidos nos van a servir para guardarlos para el año 2023, y poder sembrar de nuevo si hay condiciones.
¿Esta situación crítica en el Este de Tucumán se repite en otras zonas trigueras locales?
Lo lamentable de toda esta crisis productiva es que, por más que estemos acostumbrados a tener inviernos muy secos y el cultivo de trigo por ahí no tiene muchas expectativas en nuestra zona, son muy puntuales los años en los que se logran rendimientos que nos permitan tener algo de rentabilidad. Pero bueno. Lo preocupante es que el problema se está dando en todo el país donde se cultiva y produce trigo. En Santa Fe, por ejemplo, algunos colegas me comentaron que los rendimientos están en los 600 kg por hectárea, similares a los que tuvimos acá, y menos de eso también. Parece que estos serán los valores “techo”, máximos, para lo que se viene cosechando hasta ahora a nivel país. Esperemos que está situación mejore a medida que se avance en las zonas que son más netamente trigueras.
¿Este contexto condiciona el resultado de la producción? Entonces, ¿cómo puede cerrar la campaña: faltará grano?
¨Pero los recortes vienen siendo muy importantes. De los 21 millones o 22 millones de toneladas de trigo que se esperaban, los recortes están cerca de los 12 millones de tn. Estamos hablando de cerca de la mitad de la estimación inicial. Esta campaña, seguramente, el resultado final o 2022 no va a superar el 50% de la campaña del año pasado, o de la esperada. Y lo peor de todo es que el Gobierno Nacional permitió que los exportadores, con la condición de que les adelanten Derechos de Exportación de trigo, registren negocios de exportación por 9 millones de toneladas. O sea, que si la producción va a ser de 12 millones de tn, y ya tenemos comprometidas 9, entonces para el consumo interno nos queda muy poco. Entonces: o habrá que incumplir esos contratos -y no sé qué consecuencias podrá traer-, o habrá que comprar trigo. Y a esto último lo veo muy difícil por las dificultades que tenemos por la disponibilidad de dólares para la importación. Y si a todo lo que necesitamos importar en el país le agregamos un producto que, generalmente, lo tenemos y no hace falta importarlo sino que producimos el doble o el triple de lo que consumimos. Entonces, vamos a estar en una situación complicada.
Estos “números país”, que aún no son los finales, nos dan un saldo para consumo interno de 3 millones de ton, y consumimos entre 6 y 7 millones de ton/año. Va a estar complicada la mesa de los argentinos.
¿La tecnología de semillas provee materiales resistentes a sequía? ¿Es suficiente o deberían desarrollarse nuevas variedades?
En cuanto a la tecnología disponible en semillas, si bien hoy tenemos este trigo Hb4, resistente a la sequía, o que tiene un gen extraído del girasol para hacerlo un poquito más aguantador frente al estrés hídrico, comercialmente no está siendo aceptado. Está teniendo mucha resistencia desde el sector exportador porque hay condicionamientos de los compradores externos a este tipo de tecnología. Hay resistencia. Por lo tanto, es algo que aún no está generalizado y que no lo vamos a poder utilizar. Y los productos que sí lo hicieron, deben tener un sistema de trazabilidad muy estricto para que se mezclen esos granos con los no modificados genéticamente y evitar que se perjudique la comercialización internacional. Así que esto es algo que todavía habrá que esperar, y ver cÓmo los mercados van tomando esta tecnología que está siendo bastante resistida.


 


Como consecuencia de sequías y heladas, Argentina cosechará casi la mitad del trigo que produjo en 2021, lo que representa pérdidas de U$S4.500 millones para el sector. Las cifras son las peores de los últimos siete años.
* En la cosecha de 2021, se contabilizaron 23 millones de toneladas de trigo, mientras que para el cierre del año 2022 se espera recolectar 11,8 millones de toneladas, un 50% menos que el año pasado, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Los cultivos del cereal se vieron duramente golpeados por la sequía y varias heladas en las zonas productivas. Según datos climáticos, solo durante el mes de octubre se produjeron cuatro heladas que impactaron en la producción.
La merma en la cosecha repercutirá en la economía nacional que necesita la generación de divisas.
* Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, para Tucumán y su zona de influencia (Tucumán, oeste de Santiago del Estero y este de Catamarca) estiman que la producción de trigo bajará en un 64 % respecto a la campaña pasada, por lo que se espera recoger unas 59.000 ton de grano. Hubo unas 121.000 ha sembradas.


Por Daniel Vaca

Portada de la Edición correspondiente a esta nota Esta nota fue publicada en la página Nº 16 de la edición digital de la revista de Noviembre (2022) / Diciembre 2022.
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